DEJAR IR A ALGUIEN QUE AMAS, ES LA MAYOR PRUEBA DE AMOR

Yo había llegado a primer semestre de prepa, era nueva y no conocía a nadie, tampoco era muy sociable, así que fue difícil entablar conversaciones con los demás.

Un día durante los cursos que tomé antes de entrar de lleno a clases, vi a un chico de pelo largo, era alto, guapo y con los mismos gustos que yo. Al principio no podía ni hablarle, pero un día me arme de valor y me animé a hacerle la plática, pensé sino es ahora, ¿cuándo?, según yo por un tema que no entendía ¡vaya excusa la mía!, recuerdo que estaba muy nerviosa tanto que dije mi nombre como tres veces y hasta la cuarta lo dije bien, sentí como un calor inmenso me recorría el cuerpo y me sentía muy apenada y estoy segura que, él se dio cuenta, pero no me lo dijo.

Pasaron varios días en que sólo hablábamos por las redes sociales hasta que empezamos a juguetear más hasta que nos hicimos muy buenos amigos, él me había gustado desde el primer instante en que lo vi entrar a ese salón, con esa sonrisa y esos ojos cafés que hasta la fecha me siguen matando, para mí era el chico perfecto, con todo y esas distracciones que solía tener.

Muchos se empezaron a dar cuenta y me hacían burla con él y con su nombre cuando no estaba presente, ya hasta me habían casado e inventado quien sabe cuántos hijos con él, recuerden que en la prepa te casan, te matan y tú eres el último en enterarte.

Un día alguien le contó lo que yo sentía, yo me enteré por una amiga que él ya estaba enterado y moría de pena, de repente él llegó al salón, se acercó a mi lentamente y me preguntó ¿es verdad que te gusto?, yo traté de decirle que no, pero estoy muy verde para fingir y no logré convencerlo, así termine diciéndole que sí, quise irme en cuanto se lo confesé, pero él no me dejo y dijo que no estaba molesto al contrario se sentía alagado y correspondía a mis sentimientos, lo cual me hizo inmensamente feliz.

Nos hicimos novios durante ese tiempo viví los mejores años de mi vida, fueron tres los tres años más que hermosos de mi existencia, en los que conocí a *A L B E R T O*, un caballero en toda la extensión de la palabra, único, especial, el que hacía cualquier cosa con tal de verme feliz. Un ser humano increíble, que llenó mi vida de amor y que jamás voy a olvidar, una persona tan especial que con sólo recordar me dibuja una sonrisa enorme en el rostro y que siempre llevaré en lo más profundo de mi corazón.

Era la relación más perfecta en verdad, desgraciadamente tuvimos que tomar una difícil decisión, ya que Alberto se fue a Guadalajara para estudiar diseño y no quisimos que la distancia nos afectara, pues ya no nos veríamos como antes, sinceramente nos dolió mucho tomar esa decisión, sin duda iba a ser muy difícil estar separados, pero estoy segura de que las cosas pasan por algo.

Tengo muy gratos recuerdos de esa hermosa relación, estoy agradecida con él por todo lo que me enseñó el tiempo que estuvimos juntos, es algo que nunca voy a olvidar, ojalá más adelante pueda amar a alguien tanto como a él. Estoy muy agradecida con Dios y con la vida por haberlo puesto en mi camino, pero especialmente le doy gracias a Alberto por haberme darme la oportunidad de hacerlo feliz y ser feliz a su lado.

Hoy en día estoy soltera, pero sí regreso mi casete esta historia viene a mi mente de inmediato como si hubiera sido ayer, visualizo a Alberto y se me ilumina la mirada y a pesar de que ya no estamos juntos, lo recuerdo y lo recordaré siempre, porque como él y como nuestro AMOR NINGÚN OTRO…

Mariana Velasco

PARA TI – BANDA LA PIRINOLA